"¿Por qué no me lo preguntastes primero?"
Devocional # 19
Yo soy naturalmente una persona de mente ausente, sobre todo cuando estoy en una temporada ocupada de la vida. Ha habido momentos en que estoy corriendo por toda la casa buscando mis espejuelos y no lo puedo encontrar. Por lo general, no es hasta que me empiezo a frustrar que paro y le pido al Señor que me ayude a encontrarlo. ¡Y después las encuentro encima la cabeza! Ha habido veces que he perdido mis llaves. Me pongo a buscar por toda la casa y cuando empiezo a sentirme frustrada porque no las puedo encontrar paro y oro. Entonces encuentro las llaves. Lo mismo ha sucedido con mi teléfono celular. Usualmente se me cae entre el asiento y el cinturón de seguridad o en algún bolsillo de mi caltera. Cuando me siento frustrada por no poder encontrarlo paro y le pido al Señor que me ayude poder encontrarlo. Cada vez que oro me imagino el Señor diciendome, "¿Por qué no me lo preguntastes primero?"
¿Por qué esperé tanto tiempo para orar y pedir la ayuda de Dios con estas cosas? Por lo general es porque estoy en apuro y dependo de mí mismo. Por eso es que siempre me quedo corta. ¡Yo sé mejor! Sin embargo, he repetido este mismo patrón muchas veces: intentar por mi cuenta porque me parece que es demasiado trivial y sin importancia para llevarlo a Dios. Fallo porque estoy dependiendo únicamente en mí mismo y luego me rindo y le pido al Señor que me ayude.
En Mateo6:33 Jesús dijo, “Más bien, busquen primeramente el reino
de Dios y su justicia, y todas estas cosas les serán añadidas.” " Más bien, busquen primeramente el
reino" incluye acudir a Dios para lo mundano. Para las cosas que
consideramos no importantes. Aquí está
la cosa. Si es importante para nosotros,
aunque sea por un momento, entonces es importante para Dios. David tuvo un viaje interesante con Dios. Él
tenía una relación tan estrecha con Dios que fue llamado amigo de Dios. David escribió en el Salmo 4:1, “Responde a mi
clamor, Dios mío y defensor mío. Dame
alivio cuando esté angustiado, apiádate de mí y escucha mi oración.” También escribió en el Salmo 17:6, “A ti
clamo, oh Dios, porque tú me respondes; inclina a mí tu oído, y escucha mi
oración.” Daniel siempre estaba orando. Daniel 6:10 ,
“…se puso a orar y alabar a Dios, pues tenía por costumbre orar tres veces al
día.”
Yo soy naturalmente una persona de mente ausente, sobre todo cuando estoy en una temporada ocupada de la vida. Ha habido momentos en que estoy corriendo por toda la casa buscando mis espejuelos y no lo puedo encontrar. Por lo general, no es hasta que me empiezo a frustrar que paro y le pido al Señor que me ayude a encontrarlo. ¡Y después las encuentro encima la cabeza! Ha habido veces que he perdido mis llaves. Me pongo a buscar por toda la casa y cuando empiezo a sentirme frustrada porque no las puedo encontrar paro y oro. Entonces encuentro las llaves. Lo mismo ha sucedido con mi teléfono celular. Usualmente se me cae entre el asiento y el cinturón de seguridad o en algún bolsillo de mi caltera. Cuando me siento frustrada por no poder encontrarlo paro y le pido al Señor que me ayude poder encontrarlo. Cada vez que oro me imagino el Señor diciendome, "¿Por qué no me lo preguntastes primero?"
¿Por qué esperé tanto tiempo para orar y pedir la ayuda de Dios con estas cosas? Por lo general es porque estoy en apuro y dependo de mí mismo. Por eso es que siempre me quedo corta. ¡Yo sé mejor! Sin embargo, he repetido este mismo patrón muchas veces: intentar por mi cuenta porque me parece que es demasiado trivial y sin importancia para llevarlo a Dios. Fallo porque estoy dependiendo únicamente en mí mismo y luego me rindo y le pido al Señor que me ayude.
En Mateo
Sé que la
oración es importante. También sé que la
oración es poderosa. Sé que la oración
es comunicion con Dios. Me encanta orar
y oro consistentmente. La verdad es que
cuando estoy ajorrada y estoy "corriendo como
un pollo sin cabeza,”y es lo cotidiano del
día-a-día, corre-corre de la vida, la oración no está en mi mente. La razón es porque no quiero molestar a Dios
con lo que creo que no es importante. Pero,
¿quién soy yo para determinar qué es y qué no es importante para Dios? ¿Quién soy yo para determinar si a Dios le
importa el minúscula o no? ¿No es
presuntuoso de mi parte? La definición
de presuntuoso es ser grosero o arrogante, desconsiderado, irrespetuoso, o
exceso de confianza, especialmente cuando se hace algo que no tenía derecho o
calificado para hacerlo. Así que cada
vez que determino que algo, por pequeño que sea, no era lo suficientemente
importante como para Dios, que yo
estaba siendo ¡presuntuoso! Señor, perdóname.
En Mateo21:22 Jesús dijo, “Si ustedes creen, recibirán todo lo que
pidan en oración.” Lo que significa todo
es todo lo que se pueda imaginar. Yo sé
que no hay límites al poder de Dios y que sí incluye el cuidado de lo
minúsculo, lo mundano, las cosas que son de marca insignificante. Efesios 3:20
dice, “Al que puede hacer muchísimo más que todo lo que podamos imaginarnos o
pedir, por el poder que obra eficazmente en nosotros.” 2 Timoteo 3:16-17 dice, “Toda la Escritura es
inspirada por Dios y útil para enseñar, para reprender, para corregir y para
instruir en la justicia, a fin de que el siervo de Dios esté enteramente
capacitado para toda buena obra.”
En Mateo
Dios nos dejó
Su guía llamada la Biblia de modo que no sólo podemos aprender sino aplicar lo
que aprendemos en nuestras vidas. Es
cuando se aplican sus verdades a nuestras vidas que podemos fortalecer nuestra
fe y hacer lo que es bueno. Quedar
atrapados en el ajetreo de la vida es peligrosa. Es por eso que es tan importante estar siempre
en la Palabra, la aplicación de la Palabra y orando en toda ocasión.
¿Estaría usted dispuesto a asumir este reto conmigo? Oremos por la ayuda de Dios para todo, las cosas importantes, las cosas mundanas, las cosas minúscula e insignificante. Todo esto es parte de nuestro día-a-día que vivimos, y es porque es una parte de nuestra vida que es importante y necesario incluirlo en nuestras oraciones.
Gracias por leer este devocional. Mi querido amigo/a, te aprecio y estoy orando por ti. ¡Dios los bendiga!
* Si usted desea leer este devocional mismo en Inglés o sabe de alguien que visite mi blog en Inglés: www.reflectingtruthministries.blogspot.com
¿Estaría usted dispuesto a asumir este reto conmigo? Oremos por la ayuda de Dios para todo, las cosas importantes, las cosas mundanas, las cosas minúscula e insignificante. Todo esto es parte de nuestro día-a-día que vivimos, y es porque es una parte de nuestra vida que es importante y necesario incluirlo en nuestras oraciones.
Gracias por leer este devocional. Mi querido amigo/a, te aprecio y estoy orando por ti. ¡Dios los bendiga!
* Si usted desea leer este devocional mismo en Inglés o sabe de alguien que visite mi blog en Inglés: www.reflectingtruthministries.blogspot.com
No hay comentarios.:
Publicar un comentario