martes, 29 de enero de 2013


"Aquí está su menú" Devocional # 18

       
          Me encanta ir a restaurantes con mi esposo Daniel.  Me encanta el tiempo de uno-a-uno con él. Me encanta el descanso de no tener que cocinar.  Me encanta cuando la anfitriona dice mientras me entregan el menú: "Aquí está el menú."  Para llegar a elegir qué aperitivo, plato principal, bebida y postre a veces, siempre es divertido.  Cuando llega la comida huele bien, se ve bien y los dos tenemos un buen momento de comerla.  Buena comida con buena compañía y buena conversación es siempre una bendición.
         Pues como me encanta cocinar siempre me pregunto cómo los platos a pedido se preparan.  ¿Qué condimentos uso el cocinero/a y pudo el/ella crear esto por si solo/a?  Me hace pensar, con tanto consideración y tiempo que se tarda en preparar una comida cómo debe haber sido para Él Señor cuando Él nos creo?  Efesios 2:10 dice, “
Porque somos hechura de Dios, creados en Cristo Jesús para buenas obras, las cuales Dios dispuso de antemano a fin de que las pongamos en práctica.” (NVI)  La palabra, hechura, significa obra de arte o una obra maestra.  Nosotros somos Su obra maestra y es la razón por la que cuando Él creó al hombre dijo (Génesis 1:31) que "era muy bueno".
        Salmos 139:13-16 dice, “
Tú creaste mis entrañas; me formaste en el vientre de mi madre.  ¡Te alabo porque soy una creación admirable!  ¡Tus obras son maravillosas, y esto lo sé muy bien!  Mis huesos no te fueron desconocidos cuando en lo más recóndito era yo formado, cuando en lo más profundo de la tierra era yo entretejido.  Tus ojos vieron mi cuerpo en gestación: todo estaba ya escrito en tu libro; todos mis días se estaban diseñando, aunque no existía uno solo de ellos.” 
        Sé que muchos cocineros/as de estos restaurantes les encanta jugar con los diferentes sabores y métodos de cocinar.  Se necesita tiempo para elaborar un plato maravillosamente sabroso.  Cuando Él Señor estaba creando sus hechuras Él puso mucho pensamiento en la forma en que fuimos hechos.  Como que color nos dio para el pelo, los ojos y la piel.  Qué tan alto sería.  Que tipo de personaje principales.
        Él Señor no sólo se detiene con la forma en que Él nos creó.  Él siempre está involucrado en nuestra vida diaria.  Jeremías 29:11 dice, “
Porque yo sé muy bien los planes que tengo para ustedes —afirma el Señor—, planes de bienestar y no de calamidad, a fin de darles un futuro y una esperanza.” (NVI)  1 Timoteo 6: 17b dice, “Dios, que nos provee de todo en abundancia para que lo disfrutemos.” (NVI)
        Cualquier persona que le encanta cocinar sabe que hay momentos en que las cosas no salen exactamente como te gustaría.  Puede ser un ingrediente que falta o que no se dio cuenta que no habría suficiente para todos.  Sin embargo, ¿qué haria cualquier buen cocinero?  Inventarse halgo o ir a su libro de cocina favorito al rescate.  Usted cocina algo diferente.  Utiliza otro ingrediente que pueda sustituir el que no tiene.  Tal vez incluso sugerir ir a un restaurante.  Es lo mismo con las altas y bajas de la vida.  En lugar de trabajar por nuestra cuenta, tratando de entender las cosas a solas, Él nos dejó Su Palabra como consuelo, nuestra guía.
        Sabemos que vivimos en un mundo imperfecto y tenemos que gestionar a través de todas las imperfecciones de la vida en el día-a-día.  En su Palabra Él dijo que no se preocupara.  Mateo 6:31-32 dice, “
Así que no se preocupen ni digan: “¿Qué vamos a comer?” o “¿Qué vamos a beber?” o “¿Qué ropa vamos a usar?” La gente que no conoce a Dios trata de conseguir esas cosas, pero ustedes tienen a su Padre en el cielo que sabe que necesitan todo esto.” (PDT)  Pero el Señor, el gran artesano, no se detuvo con sólo proveyendonos Su Palabra.  Sabía que su obra maestra necesitaria un ayudante, y pues nos dio también Su Espíritu Santo.  En Juan 16:13b-14 dice, “Pero cuando venga el Espíritu de la verdad, él los guiará a toda la verdad, porque no hablará por su propia cuenta sino que dirá sólo lo que oiga y les anunciará las cosas por venir.” (NVI)
        ¡Qué impresionante es Dios!  Él nos creó.  Él nos dio Su Palabra.  Él nos dio Su Espíritu Santo.  La vida con Dios, una gran lectura (Su Palabra), con un gran ayudante (el Espíritu Santo) es siempre una bendición.


Mis querido amigo/a, gracias por visitar mi blog y leer este devocional.  Te aprecio y estoy constantemente orando por usted.  Me encantaría leer sus comentarios de este devocional.  También me encantaría que pases este blog a sus amistades y familiares.  Dios les bendiga a usted y los suyos.

* Si usted desea leer este devocional mismo en Inglés o sabe de alguien que visite mi blog en Inglés: www.reflectingtruthministries.blogspot.com

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