"En Esta Esquina" Devocional # 14
Mi marido, Daniel, le encanta el boxeo. El lo ve cada vez que puede. Él incluso ve las peleas viejas. En un momento estaba aún considerando el boxeo profesional. Se entrenó para ello y le encantó! Por mi amor por él me he sentado y visto varias de estas peleas con él muchas veces. Yo no soy una fanatica del boxeo, pero puedo entrar en ella también. Sobre todo las peleas importantes cuando los cinturones de campeonato están en la línea. Realmente puedo entrar en las que duran toda la pelea hasta el final y ambos boxeadores están muy igualados y todo el mundo sentado entre el público que rodea el “ring” están sentado en el borde de sus asientos esperando con anticipación que los jueces decidan que creían que sería el ganador y dar los resultados al locutor. ¡Me encantan los locutores también! Ellos realmente se envuelven en las presentaciones de estos boxeadores. Justo antes de cada partido, con su voz de barítono que dicen, "En esta esquina ..."
Hay días que me despierto en el lado equivocado de la cama. Ya sabes, cansada, de mal humor, deseando poder dormir un poco más. Arrastro los pies más en esos días y me coje un tiempo mas largo para empezar el día. Se necesita más que una taza de café para hacer el truco. Es en estos días que la gruñóna Mildred no está en su mejor momento. Ella esta de mal humor y, francamente, no tiene ánimo de lidear con los ánimos de los de mas. Esta Mildred es diferente de la habitual “happy-go-lucky,” animosa, siempre sonriente Mildred la cuál es la buena que se lleva bien con todo el mundo y es muy paciente y alegre. Concede que esta de mal humor, la gruñóna, irritable, sabelotodo, mujer defensiva, y argumentativa no sale a menudo. Es en estos días que sé que mi familia le encantaría tener el locutor boxeador con ellos dándoles las estadísticas sobre quién exactamente va a darles la bienvenida en la mañana. Él diria algo así como: "Ahora en esta esquina tenemos Mal Humor Mildred".
Todos tenemos nuestros días buenos y nuestros días malos. A veces somos nosotros los que creamos estos malos días. Seamos honestos. A veces somos nosotros los que podemos entrar en un escándalo muy bueno y apestar el día para todos los demás que nos rodean, especialmente nuestras propias familias. Por lo general, las personas más cercanas a nosotros, los que amamos estrañablemente que recibe este comportamiento menos agraciado. ¿Por qué es eso? ¿Por qué hacemos esto? ¿Por qué estamos tan dispuestos a "dejar que ellos lo tengan", pero rara vez, o nunca, nos comportamos de esta manera con alguien más?
La definición de actitud es que es un estado mental, una opinión o un sentimiento con respecto a algo. A veces, estos sentimientos son horrible! Entonces, ¿qué pasa con nuestra actitud menos agraciados? Según Filipenses 2:5 nuestra actitud "debe ser la misma que la de Cristo Jesús." Filipenses 2:14 dice, "Haced todo sin murmuraciones y contiendas, para que seáis irreprensibles y sencillos, hijos de Dios sin culpa en una generación maligna y perversa, en la cual ustedes brillan como estrellas en el universo ...” 1 Pedro 4:7b dice "estar claro de mente y con dominio propio ... "
Efesios 6:10-12 dice: "Por lo demás, fortaleceos en el Señor y en su fuerza poderosa. Vestíos de toda la armadura de Dios, para que podáis estar firmes contra las asechanzas del diablo. Porque nuestra lucha no es contra sangre y carne, sino contra principados, contra potestades, contra los poderes de este mundo de tinieblas, contra huestes espirituales de maldad en las regiones celestes." En esos días o momentos que nos sentimos como si estamos a punto de perder el control, sería bueno recordar también Efesios 4:26-27 que dice: "Si se enojan, no pequen;'... y no dan cabida al diablo.” "No pequéis" ¿Significa esto que estar molesto/a es un pecado? No necesariamente. Es lo que decidimos hacer cuando estámos molesto que determinará si vamos a pecar o no.
Estar cansado y un poco de mal humor es una cosa. Usando esto como una excusa para portarse mal y por lo tanto pecar es otra. La mejor alternativa es orar y depender de la intensidad y poder de Dios para nosotros a pasar el día sin pecar contra nuestro Señor. De esta manera el locutor de boxeo no necesita salir y preparar a la familia para que sepan quien se reunira con ellos ese día.
Mi querido amigo/a, gracias por tomarse el tiempo de visitar mi blog y leer este devocional. Me encantaría leer sus pensamientos en los comentarios sobre este devocional o cualquiera de los otros que he escrito hasta ahora. Además, ¿sería tan amable de pasar este blog a sus amigos y familiares? Te aprecio y constantemente estoy orando por ti.
* Si usted desea leer este devocional mismo en Inglés o sabe de alguien que visite mi blog en Inglés www.reflectingtruthministries.blogspot.com
Mi marido, Daniel, le encanta el boxeo. El lo ve cada vez que puede. Él incluso ve las peleas viejas. En un momento estaba aún considerando el boxeo profesional. Se entrenó para ello y le encantó! Por mi amor por él me he sentado y visto varias de estas peleas con él muchas veces. Yo no soy una fanatica del boxeo, pero puedo entrar en ella también. Sobre todo las peleas importantes cuando los cinturones de campeonato están en la línea. Realmente puedo entrar en las que duran toda la pelea hasta el final y ambos boxeadores están muy igualados y todo el mundo sentado entre el público que rodea el “ring” están sentado en el borde de sus asientos esperando con anticipación que los jueces decidan que creían que sería el ganador y dar los resultados al locutor. ¡Me encantan los locutores también! Ellos realmente se envuelven en las presentaciones de estos boxeadores. Justo antes de cada partido, con su voz de barítono que dicen, "En esta esquina ..."
Hay días que me despierto en el lado equivocado de la cama. Ya sabes, cansada, de mal humor, deseando poder dormir un poco más. Arrastro los pies más en esos días y me coje un tiempo mas largo para empezar el día. Se necesita más que una taza de café para hacer el truco. Es en estos días que la gruñóna Mildred no está en su mejor momento. Ella esta de mal humor y, francamente, no tiene ánimo de lidear con los ánimos de los de mas. Esta Mildred es diferente de la habitual “happy-go-lucky,” animosa, siempre sonriente Mildred la cuál es la buena que se lleva bien con todo el mundo y es muy paciente y alegre. Concede que esta de mal humor, la gruñóna, irritable, sabelotodo, mujer defensiva, y argumentativa no sale a menudo. Es en estos días que sé que mi familia le encantaría tener el locutor boxeador con ellos dándoles las estadísticas sobre quién exactamente va a darles la bienvenida en la mañana. Él diria algo así como: "Ahora en esta esquina tenemos Mal Humor Mildred".
Todos tenemos nuestros días buenos y nuestros días malos. A veces somos nosotros los que creamos estos malos días. Seamos honestos. A veces somos nosotros los que podemos entrar en un escándalo muy bueno y apestar el día para todos los demás que nos rodean, especialmente nuestras propias familias. Por lo general, las personas más cercanas a nosotros, los que amamos estrañablemente que recibe este comportamiento menos agraciado. ¿Por qué es eso? ¿Por qué hacemos esto? ¿Por qué estamos tan dispuestos a "dejar que ellos lo tengan", pero rara vez, o nunca, nos comportamos de esta manera con alguien más?
La definición de actitud es que es un estado mental, una opinión o un sentimiento con respecto a algo. A veces, estos sentimientos son horrible! Entonces, ¿qué pasa con nuestra actitud menos agraciados? Según Filipenses 2:5 nuestra actitud "debe ser la misma que la de Cristo Jesús." Filipenses 2:14 dice, "Haced todo sin murmuraciones y contiendas, para que seáis irreprensibles y sencillos, hijos de Dios sin culpa en una generación maligna y perversa, en la cual ustedes brillan como estrellas en el universo ...” 1 Pedro 4:7b dice "estar claro de mente y con dominio propio ... "
Efesios 6:10-12 dice: "Por lo demás, fortaleceos en el Señor y en su fuerza poderosa. Vestíos de toda la armadura de Dios, para que podáis estar firmes contra las asechanzas del diablo. Porque nuestra lucha no es contra sangre y carne, sino contra principados, contra potestades, contra los poderes de este mundo de tinieblas, contra huestes espirituales de maldad en las regiones celestes." En esos días o momentos que nos sentimos como si estamos a punto de perder el control, sería bueno recordar también Efesios 4:26-27 que dice: "Si se enojan, no pequen;'... y no dan cabida al diablo.” "No pequéis" ¿Significa esto que estar molesto/a es un pecado? No necesariamente. Es lo que decidimos hacer cuando estámos molesto que determinará si vamos a pecar o no.
Estar cansado y un poco de mal humor es una cosa. Usando esto como una excusa para portarse mal y por lo tanto pecar es otra. La mejor alternativa es orar y depender de la intensidad y poder de Dios para nosotros a pasar el día sin pecar contra nuestro Señor. De esta manera el locutor de boxeo no necesita salir y preparar a la familia para que sepan quien se reunira con ellos ese día.
Mi querido amigo/a, gracias por tomarse el tiempo de visitar mi blog y leer este devocional. Me encantaría leer sus pensamientos en los comentarios sobre este devocional o cualquiera de los otros que he escrito hasta ahora. Además, ¿sería tan amable de pasar este blog a sus amigos y familiares? Te aprecio y constantemente estoy orando por ti.
* Si usted desea leer este devocional mismo en Inglés o sabe de alguien que visite mi blog en Inglés www.reflectingtruthministries.blogspot.com
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