martes, 7 de mayo de 2013


“La Soñadora”  Devotional # 33

       Uno de los "títulos" que han dado es, “La Soñadora.”  Soñé que seria una conferenciante ante grandes multitudes, ser una autora publicada y una cantante Cristiana.  Fue a causa de estos sueños que me entusiasme con ser llamada al ministerio. Pero cuando no vi los sueños convertirse en realidad me di por vencida.  Con el tiempo dejé de soñar y el título se fue.
       Ahora que soy un poco más major, más sabia, espiritual y emocionalmente más fuerte estoy soñando ¡otra vez!  Estos sueños que yo creía muerto e ido para siempre ¡han vuelto!  ¿Por qué?  El llamado del Señor en mi vida no murió porque mis sueños murieron.  El Señor no se dio por vencido conmigo.  Empecé a creer de nuevo en el llamado de Dios en mi vida y por medio de su líderazco me dio “la luz verde” para iniciar este ministerio ahora.  ¡No sólo estoy soñando otra vez, mis sueños son ¡más grandes que nunca!  Algunos personas han sido críticos, otros me han ignorado, pero ¡esta vez no me molesta!  He tenido que aprender, a la forma muy dura, que constantemente preocuparse por lo que otros piensan hace que esos sueños no se hagan realidad.  De hecho, lo opuesto es verdad.  Fue porque me fijé en agradar a los demás que escuche a los críticos, escépticos, los sueños-trituradores y el resultado fue que dejé de creer.
       Aprendí que lo que tiene que ser más importante que cualquier otra cosa para mí no es la aprobación de los demás.  ¡Lo que necesito más que nada es que Dios me aprueba! Lo que necesito no es la opinión de otros para impulsar y mantener me envuelta en el ministerio o a la vida misma.  Lo que necesito es a Dios y vivir para Él obedientemente.
       Es a través del crecimiento emocional que el Señor me ha bendecido con que puedo amar ¡más que nunca!  El amor de Dios es puro.  Es su amor incondicional que fluye a través de mí con tanta fuerza que brota de mí y a los demás.  Es a causa de su amor que puedo atreverme a soñar de nuevo.  José era un joven que era conocido como un soñador también en la Biblia.  Fue el segundo más joven de los doce hijos de Jacob.  Él era el hijo primogénito de Raquel, el verdadero amor de Jacob.  Tal vez una de las razones de Jacob favoreciendo a Joseph y su hermano menor, Benjamín, fue porque Raquel murió durante el nacimiento de Benjamin.
       Al tiempo que tenía diecisiete años sus hermanos mayores no lo podían soportar, Génesis 37:4, “Viendo sus hermanos que su padre amaba más a José que a ellos, comenzaron a odiarlo y ni siquiera lo saludaban.” (NVI)  La cosa se hizo peor cuando tuvo dos sueños.  Significaban que su familia algún día se inclinaran a él (Génesis 37:5-10).  Fue a causa de estos sueños que sus hermanos lo odiaban aún más, Génesis 37:5, “Cierto día José tuvo un sueño y, cuando se lo contó a sus hermanos, éstos le tuvieron más odio todavía…” (NVI)
       La historia no termina ahí.  Sus hermanos lo vendieron como esclavo.  Terminó en Egipto y después de muchos años de dolor emocional, el aumento de la sabiduría, la madurez, la fuerza física y espiritualmente, fue colocado en una posición que en el mundo de hoy sería el equivalente a un Primer Ministro.  Fue a través de su trabajo para el Faraón de Egipto que el Señor salvó a una nación de hambre.  No sólo salvo a la nación, pero las naciones vecinas también fueron capaces de sobrevivir, ya que podian comprar alimentos de José y los Egipcios.
       Más tarde, en la historia la familia de José fueron trasladados por el mismo a Egipto. Diecisiete años más tarde, Israel (Jacob), su padre, murió.  Sus hermanos tenían miedo de que José se vengaría de ellos.  Jose mostró la sabiduría, la gracia y el amor de una vez con su respuesta.  Génesis 50:18-21, “Luego sus hermanos se presentaron ante José, se inclinaron delante de él y le dijeron: —Aquí nos tienes; somos tus esclavos.  No tengan miedo —les contestó José—. ¿Puedo acaso tomar el lugar de Dios?   Es verdad que ustedes pensaron hacerme mal, pero Dios transformó ese mal en bien para lograr lo que hoy estamos viendo: salvar la vida de mucha gente.  Así que, ¡no tengan miedo! Yo cuidaré de ustedes y de sus hijos.  Y así, con el corazón en la mano, José los reconfortó.” (NVI)
       El soñador, José, fue usado por Dios.  Su propósito fue vivida, y por eso fue capaz de ayudar a tantas personas.  Al igual que José tú y yo tenemos un propósito.  A veces, nuestros sueños están en línea con el propósito que el Señor tiene para nosotros.  Son esos sueños que tenemos que prestar atención.  Son esos sueños específicos que nos ayudan a estar emocionado, apasionado y crear un deseo en nosotros de lo que está por venir.  Aunque José pasó por mucho no se rindió.  Su historia es una lección para todos nosotros.  No se rindan con sus sueños.  No se rindan.  Sobre todo no renuncien a Dios.

¡Querido amigo/a gracias por leer este devocional!  Mi querido amigo/a, te aprecio y estoy orando por ti.  Gracias por pasar este blog a los demás!  Por favor, continúe transmitendolo. Además, tengo una página de facebook para el ministerio!  Es un excelente manera de obtener  nuevos cambios con el ministerio y cuando los últimos devocionales han sido publicados en este blog. Ven y únete con la tecla "like" www.facebook.com/ReflectingTruthMinistries  Que Dios te bendiga!

* Si usted desea leer este devocional mismo en Inglés o sabe de alguien que visite mi blog en Inglés: www.reflectingtruthministries.blogspot.com

 

No hay comentarios.:

Publicar un comentario