La definición de la oración, según el diccionario de
Oxford “on-line,” es, "dirigir una solicitud solemne o expresión de
agradecimiento a una deidad ... Deseo o firme esperanza de un resultado o una
situación particular." Tenía curiosidad y quería saber cuántos estadounidenses
oran. El Washington Post publicó un artículo sobre este titulado, "Most
Americans Believe in Higher Power, Poll Finds, by Jacqueline L. Salmon (Washington Post Staff Writer, posted on Tuesday, June
24, 2008; Page A02). Afirmó que la mayoría "de los estadounidenses
creen que los ángeles y los demonios están activos en el mundo, y casi el 80
por ciento piensan milagros ocurren...El estudio detallo que hay profundo y
amplio religiosidad de los estadounidenses, encontrando que el 92 por ciento
cree en Dios o en un espíritu universal...Más de la mitad de los
estadounidenses encuestados oran por lo menos una vez al día."
Me pregunto cuántos de los que oran están dispuestos
a aceptar una de las tres respuestas que El Señor da a la oración, que son,
"sí", "no" o "esperar." De las tres respuestas la
que todo el mundo busca la mayoría de las veces, es el “si,” pero no todo el
tiempo la respuesta es "sí." El Señor sabe mejor. Él sabe cuando
"sí" es lo mejor para nosotros y cuando no lo es. También sabe cuándo
"espera" es la mejor respuesta por el momento. ¿Estamos dispuestos a
esperar? ¿Estamos dispuestos a seguir siendo obediente cuando la respuesta de
Dios de un "sí" o "no," no se está dando tan rápido como
nos gustaría?
La Biblia está llena de historias de personas que no
estaban dispuestos a aceptar la respuesta "espera" y las
consecuencias que recibíeron por su desobediencia. Voy a compartir un ejemplo
de Abraham. Dios le prometió un hijo de su esposa Sara, aunque eran una pareja
de ancianos. No estaban dispuestos a esperar a su hijo prometido y esa
desobediencia trajo en un montón de malas consecuencias. ¿Alguna vez recibieron
su hijo prometido? Sí, veinte años después. "Tal como el Señor lo había dicho, se ocupó
de Sara y cumplió con la promesa que le había hecho. Sara quedó embarazada y le dio un hijo a
Abraham en su vejez. Esto sucedió en el tiempo anunciado por Dios."
Génesis 21:1-2 (NVI)
La Biblia está llena de personas que si esperaron a El
Señor. Hebreos 11 es conocido como el "Salón de la Fe." Enumera los
que vivían en la obediencia y cómo su fe fue la razón por la que tuvieron
éxito. ¿Se imaginan lo que hubiera sido de ellos si no hubieran esperado a El
Señor? Qué le hubiera sucedido a Josué y el pueblo de Israel? Hubieran sido tan
triunfal al entrar en la Tierra Prometida? ¿Hubiera Esther sido asesinada por
su marido, el rey, y a la vez el pueblo de Israel aniquilado, si ella no había
esperado el momento adecuado para hablar con el rey? Sería Gedeón y sus 300 soldados
tan éxitosos si no hubieran esperado a El Señor? ¿Qué habría sucedido a María,
la madre de Cristo, si no hubiera esperado a El Señor? Ella era una soltera, adolescente, que estaba embarazada. Ella
habría sido lapidada hasta la muerte si su secreto fuera descubrida.
"Pon tu esperanza en el Señor; ten valor, cobra ánimo; ¡pon tu
esperanza en el Señor!"
Salmo 27:14 (NVI) Sé que he tenido un tiempo difícil esperando en el Señor
muchas veces en mi vida, pero, mis queridos amigos/as permítanme compartir esta
verdad con usted. Cada vez que he esperado en el Señor por su respuesta, la
respuesta correcta, siempre fue unida con Sus bendiciones, amor, paz y alegría.
Cuando decidí no esperar lo que recibí fueron dolores de cabeza, frustraciones,
ansiedad y dolores de corazón. ¿Y usted? Que siempre podamos esperar en el
Señor. Que vivamos nuestras vidas en obediencia, esperando ... esperando la
respuesta de Dios.
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Gracias por leer este blog. Que Dios les siga bendiciendo.
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